“Tengo miedo del día que la tecnología vaya a sobrepasar la interacción humana; entonces el mundo será una generación de idiotas”, expresó el científico alemán nacionalizado norteamericano Albert Einstein.

Ese día ya ha llegado, pero en vez de convertirnos en idiotas funcionales, motivado a las facilidades que nos ofrecen las tecnologías, por el contrario, aprovechémoslas; sumándolas a un pensamiento creativo que impulse actividades novedosas, útiles y provechosas para las generaciones presentes y futuras, aunque estén formadas de nativos tecnológicos.